Control de combustible, entre el cambio cultural y el desafío tecnológico

Estrategias como capacitación, parámetros de consumo, desempeño y mantenimiento, permiten que las empresas alcancen sus objetivos al momento de controlar sus gastos

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Con un costo que puede representar hasta 30% de la operación total, el control de combustible se ha convertido en uno de los principales retos para las empresas transportistas. En flotas de gran tamaño, reducir 1 o 2% el consumo de combustible puede traducirse en millones de pesos de ahorro anual, lo que coloca al control de diésel como un tema estratégico para la rentabilidad del negocio.

De acuerdo con Rocío Sánchez, Directora General de Mejora Continua para el Transporte (MCT), el consumo de combustible está influenciado por múltiples factores, entre ellos la edad de la flota, el estado del mantenimiento, las condiciones de las llantas y la forma de conducir de los operadores.

A estos elementos se suma la gestión técnica del diésel, particularmente la capacidad de las empresas para medir rendimientos viaje por viaje. En muchos casos, explicó, el área administrativa no cuenta con personal especializado para dar seguimiento puntual a los parámetros operativos de cada unidad, lo que complica la toma de decisiones.

Existe otro factor clave: la educación del operador. Cuando no hay personal calificado en la parte administrativa, se aplican descuentos sin una justificación clara, lo que genera molestia y desconfianza en el operador”, señaló Sánchez.

A ello se suma una realidad compleja: el robo de combustible, donde algunos operadores encuentran un ingreso adicional a través de las “huachicoleras”, detonando un problema que impacta directamente en la rentabilidad de las empresas.

Frente a este escenario, Sánchez indicó que es un error pensar que la tecnología por sí sola resolverá este problema. “El control de combustible tiene diversas aristas. A la par de la tecnología, las empresas deben implementar programas de capacitación y esquemas de incentivos, de tal forma que al operador le resulte más conveniente ahorrar diésel que venderlo de manera ilegal”.

Este enfoque integral debe considerar también el tipo de carga, las condiciones de carga y descarga, el clima, la antigüedad de la flota y el nivel de mantenimiento de las unidades.

Como resultado de esta estrategia, MCT ha identificado casos donde hasta 80% de los operadores alcanza bonos de rendimiento, lo que representa un impacto directo en la eficiencia operativa. “Imagínate tener a 80% de los operadores dando el rendimiento que la empresa espera; es una ganancia extraordinaria”, apuntó.

Gestión, eficiencia y disciplina

A decir de Sánchez, el costo del diésel ha obligado a las empresas a ser mucho más eficientes y disciplinadas, estableciendo parámetros claros de consumo y dando seguimiento constante a su cumplimiento.

Una de sus principales recomendaciones es contar con esquemas de autoconsumo, ya que al cargar combustible en carretera existe el riesgo de bombas alteradas, litros incompletos o incluso actos de corrupción interna.

Si bien el autoconsumo es complejo por la cantidad de regulaciones que implica, lo óptimo sería contar con personal preparado para su gestión. Con personal improvisado no se logran resultados”, advirtió.

Asimismo, destacó la importancia de desarrollar sistemas sólidos de incentivos, contar con personal suficiente y calificado para administrar flotas que pueden ir de 60 a más de 500 unidades, y diseñar una estructura administrativa acorde al tamaño y complejidad de la operación.

Sánchez reconoció que pocas empresas trabajan de forma auténtica en el desarrollo humano del operador, lo que hace necesario un cambio cultural que lo lleve a verse como un operador profesional, consciente de que no sólo traslada una unidad del punto A al B, sino que tiene en sus manos un activo clave del negocio.

Cuando se involucra al operador, se trabaja en los valores y la empresa es justa y transparente, y cambia el comportamiento. El operador tiene otra noción de la empresa, si ve que con un buen comportamiento va a tener un plus, no va a necesitar pararse a media carretera para que le bajen diésel, el buen desempeño se va a traducir en su nómina”, explicó la ejecutiva.

Advirtió que si bien muchas empresas cuentan con esquemas de control, no todas tienen éxito debido a la falta de especialistas en el área de diésel. “Si no hay gente experta detrás de la tecnología, que sepa explotarla, la inversión resulta totalmente inútil”.

Control de la tecnología

Desde la perspectiva del proveedor tecnológico, Sergio Escobar Arias, Director Comercial de GM Transport, explicó que el control de combustible va de la mano con la eficiencia y el ordenamiento de las flotas.

Las empresas necesitan que sus unidades operen correctamente. A esto se suma el problema del huachicol. Frente a esta realidad, integramos tecnologías e ingenierías capaces de detectar descargas anormales de combustible en tiempo real, identificando el punto exacto del ordeño y su ubicación geográfica”, señaló.

La compañía ha desarrollado soluciones tanto para unidades nuevas como para flotas con mayor antigüedad, incorporando telemetría completa y gráficas de consumo, que permiten al equipo de monitoreo analizar el comportamiento del camión como si estuviera detrás del tablero.

Para garantizar la precisión de los datos, GM Transport realiza calibraciones mensuales y opera un centro de monitoreo 24/7, capaz de detectar anomalías y realizar ajustes o reseteos vía satelital, sin necesidad de detener la unidad.

Cada ruta cuenta con un estándar de rendimiento, tanto con carga como en vacío. Esto permite al cliente tomar decisiones basadas en datos reales”, explicó Escobar Arias.

El directivo destacó que, desde hace un par de años, la demanda de este tipo de soluciones se mantiene constante, debido a que el combustible sigue siendo el principal gasto del transporte. Además, recomendó complementar estas herramientas con software de mantenimiento preventivo y tecnología, para mejorar la planeación de rutas, reducir los costos de flete y fortalecer la competitividad en materia de precios.

Digitalización y control integral

A finales de 2025, Pablo Chiappetta, Director General de Mobility en Edenred México, presentó Ticket Car+, una solución integral de gestión de flotas que incorpora mantenimiento, autoconsumo, peaje y, más recientemente, un modelo piloto enfocado en electromovilidad.

El directivo explicó que Ticket Car+ representa la evolución de una herramienta que transformó la gestión del combustible, al migrar de procesos en papel a un ecosistema digital con mayor control y eficiencia.

En aspectos de seguridad, Edenred México destacó que la plataforma garantiza que los litros registrados coincidan exactamente con los despachados en la bomba, eliminando discrepancias y asegurando precisión en los consumos.

Finalmente, Ulises Aquino, Director de Producto en Edenred México, subrayó que la integración con sistemas de telemetría permite contar con un odómetro digital, capaz de calcular el rendimiento kilómetro a kilómetro, reduciendo errores humanos y fallas mecánicas en el registro de información.

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