Con más de 20 años de trayectoria en el mercado del autotransporte, Transportes Temperaturas Controladas (TTC) se ha consolidado como una de las empresas más sólidas en el segmento de carga refrigerada y de temperatura controlada gracias a una visión integral que combina eficiencia operativa, innovación logística y profundo compromiso con sus operadores.
En entrevista con Alianza Flotillera, José Francisco Soto, Director General de TTC, explicó que la empresa nació con el propósito de cubrir una necesidad que muchos clientes enfrentaban: contar con un servicio logístico completo que garantizara la continuidad y calidad de la cadena de frío desde México hasta Estados Unidos.
TTC nace a raíz de la visión que traemos de meternos al tema del transporte internacional y de la exportación. Nos ha ayudado a ofrecerle al cliente un servicio integral, desde la carga en México hasta la entrega en Estados Unidos”, explica el directivo.
La compañía transportista tiene su matriz en Guadalajara, Jalisco, y actualmente cuenta con oficinas y patios operativos en Tijuana y San Diego, California; además de una presencia creciente en Laredo, Texas, lo que le permite atender eficientemente las necesidades del mercado transfronterizo.
Desde estas sedes, la empresa coordina operaciones tanto nacionales como internacionales con un enfoque en precisión, puntualidad y seguridad.
Un servicio especializado
Con una flota de 155 unidades, TTC se especializa en el transporte de productos refrigerados y congelados, principalmente alimentos perecederos y fruta fresca. Todos los vehículos están equipados con cajas de la más alta calidad y con sistemas de control que aseguran que la mercancía llegue en óptimas condiciones al consumidor final.
El 100% de lo que movemos es transporte refrigerado, productos congelados y alimentos. Nuestra flota tiene en promedio dos años de uso, y cada dos años y medio o tres años renovamos los equipos. Es parte de nuestras políticas para que el cliente tenga la certeza de que su carga viaja en unidades modernas y seguras”, destaca Francisco Soto.
Además de mantener una flota moderna, TTC se distingue por su compromiso con la sustentabilidad y el cumplimiento normativo. Actualmente cuenta con certificaciones de Transporte Limpio, C-TPAT y OEA. Asimismo, está en proceso de obtener la certificación ISO, con la que busca fortalecer su participación en cadenas internacionales de suministro.
En materia de infraestructura, la compañía trabaja en la construcción de un tercer patio operativo, cuyo concepto es nuevo para la industria: un hotel exclusivo para operadores, completamente equipado con habitaciones confortables, servicios integrales y recepción las 24 horas. La iniciativa busca dignificar la labor del operador y ofrecerle condiciones de descanso óptimas.
Queremos que nuestros operadores tengan instalaciones dignas, un lugar donde realmente puedan descansar y sentirse valorados. Nuestra prioridad es que ellos generen kilómetros, que den el mejor servicio y que no tengan que preocuparse por nada más”, señala.
Compromiso con el capital humano
El compromiso con el operador, afirma José Francisco Soto, es uno de los pilares que definen a TTC. La empresa considera a sus conductores como el activo más importante dentro de la organización, por ello trabaja activamente para su desarrollo profesional y bienestar económico.
Para mí, el operador es el principal activo. Sin ellos no podemos comprar unidades ni producir. Si el operador no trae dinero en la bolsa, el accionista no puede esperar resultados. Por eso cuidamos cada detalle, desde sus herramientas de trabajo hasta su bienestar personal”, subraya.
TTC también ha establecido alianzas con instituciones educativas y de formación técnica en Guadalajara y Tijuana para impulsar la capacitación de nuevos operadores, un esfuerzo que responde al actual déficit de personal especializado en el autotransporte.
Con metas hacia el futuro
En el ámbito empresarial, Soto subraya que ser transportista implica una gran responsabilidad y orgullo. Para él, su padre, que también fue transportista, ha sido un ejemplo de trabajo, empatía y respeto hacia el prójimo, valores que hoy se reflejan en la cultura corporativa de TTC.
La empresa no sólo busca crecer en número de unidades, sino fortalecer su impacto social y humano. Su visión a futuro contempla duplicar su capacidad operativa, pero sobre todo, seguir consolidándose como una organización socialmente responsable, que impulse el bienestar de sus colaboradores y el desarrollo del país.
En TTC la clave del éxito radica en mantener la confianza de sus clientes mediante la excelencia operativa y la calidad del servicio. La empresa trabaja bajo la premisa de que cada carga entregada con puntualidad y frescura representa no sólo una operación cumplida, sino un compromiso renovado con quienes confían en ella.
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