Jan del Toro Chema
En nuestro país, desde hace años, Lobo es identificada como la pickup grande de Ford, combinando una mezcla muy particular de poder, aspiración y uso dual entre trabajo, remolque, terreno y vida diaria.
Ahora, la nueva Ford Lobo Platinum juega en dos mundos al mismo tiempo. Por fuera conserva la estampa robusta de una full size de 5.8 metros de largo y 2 metros de ancho, pero en su acabado Platinum Plus la rudeza se pule con una parrilla imponente, faros LED de firma muy marcada, detalles satinados y una postura elegante reforzada por los rines de 22 pulgadas con llantas 275/50 R22, que la colocan más cerca del lujo rodante que de la pickup utilitaria.
Por dentro, el nivel sube otro escalón; Ford la equipa con una cabina que combina piel, asientos de lujo con calefacción, ventilación y masaje, techo panorámico, sistema de audio de 14 bocinas, cuadro digital de 12 pulgadas y una pantalla central táctil de 12 pulgadas con toda la conectividad, además de una mesa de trabajo retráctil que recuerda que esta camioneta no sólo quiere consentir, también servir.
Mecánicamente, la Lobo Platinum Plus HEV 2025 es una de las variantes más interesantes de la gama porque combina un motor PowerBoost V6 3.5 litros híbrido con una transmisión automática híbrida de 10 velocidades SelectShift que entrega 430 hp y 570 lb-pie de torque. No cuenta con hibridación pensada sólo para la eficiencia, sino con una solución diseñada para dar más empuje, mejor respuesta a baja velocidad y una capacidad de trabajo real.

Lujo con ADN Ford
Lobo Platinum Plus HEV 2025 tiene una capacidad de carga de 796 kg y de arrastre de hasta 5,080 kg, cifras que la colocan como una herramienta muy competente para remolques pesados, equipo recreativo o trabajo especializado. Este modelo también se mantiene orientado a la estabilidad, el aplomo y la versatilidad, con una suspensión enfocada al uso mixto entre carretera, ciudad, carga y remolque, además de la ventaja adicional del sistema Pro Power Onboard, que convierte a la camioneta en una fuente móvil de energía para herramientas o dispositivos. En otras palabras, Lobo es trabajo duro.
Quizá esta Lobo no sea Tremor ni Raptor, pero sí incorpora una base 4×4 muy seria con 2H, 4A, 4H y 4L, además de diferencial bloqueable trasero y varios modos de manejo. En la práctica, eso significa que puede pasar con solvencia de la ciudad a la terracería, del pavimento mojado a caminos sueltos, y de pendientes complicadas a maniobras lentas con carga o remolque, todo con una lógica electrónica que simplifica mucho la vida del conductor. Los mandos que acompañan al selector de tracción, como la perilla Pro Trailer y el controlador integrado del freno del remolque, refuerzan la idea de que, además del lujo, hay funcionalidad, hay tecnología aplicada a situaciones reales de conducción, de diversión en la montaña y para la carga y maniobra.
En un mercado donde muchas pickups quieren ser cada vez más extremas, la Lobo híbrida apuesta por algo más inteligente: ser profundamente capaz sin dejar de ser cómoda, moderna, eficiente y deseable. Y justamente ahí está su mayor virtud.
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