Durante su participación en el 4° Encuentro de Tecnología y Movilidad Sostenible de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), Volkswagen Truck & Bus México analizó uno de los temas fundamentales para el futuro de la movilidad eléctrica: la gestión integral de las baterías, desde su uso hasta su reciclaje.
Manuel Fernández, Ingeniero de Producto de la firma, explicó que el desempeño de las baterías no depende únicamente de su capacidad técnica, sino también de la forma en que se operan los vehículos.
En ese sentido, señaló que una conducción inadecuada, replicando hábitos de motores de combustión, puede acelerar el consumo energético. Esto afecta directamente la autonomía y es uno de los principales retos percibidos en la adopción de unidades eléctricas.
El especialista detalló que los vehículos eléctricos actuales utilizan baterías de ion-litio, las cuales destacan por su alta densidad energética. Estas pueden configurarse en diferentes capacidades, alcanzando hasta cerca de 192 kWh, lo que permite cubrir diversas necesidades operativas.
Además, Fernández subrayó que la vida útil promedio de estas baterías ronda los 3,000 ciclos de carga. Aunque, apuntó, la industria ya trabaja en desarrollos que podrían triplicar esta cifra en el futuro.

¿Y qué pasa al finalizar su vida útil?
Manuel Fernández también abordó el deshecho responsable de las baterías al finalizar su vida útil en el vehículo. Al respecto, aclaró que, lejos de convertirse en un residuo inmediato, estas pueden tener una “segunda vida” como sistemas de almacenamiento de energía. Por ejemplo, en instalaciones con paneles solares, donde aún pueden operar entre el 80% y el 30% de su capacidad original.
Posteriormente, explicó, las baterías pueden ingresar a procesos de reciclaje, siendo la hidrometalurgia una de las técnicas más avanzadas. Este método permite recuperar materiales estratégicos como litio, níquel y cobalto mediante procesos químicos que separan y purifican estos elementos para su reutilización en nuevas baterías. Esto contribuye a la economía circular del sector.
Hay ciertos procesos que hoy en día estamos utilizando para reciclar esas baterías. Hay unos que son más efectivos que otros. Hay unos que son más costosos que otros. Hay unos que tienen mayor huella medioambiental y otros. Pero claro que se puede reciclar”, afirmó.

No obstante, el ingeniero de Volkswagen Truck & Bus México advirtió que el reciclaje no está exento de desafíos. Entre ellos destacan los costos del proceso, la necesidad de personal altamente capacitado y el manejo adecuado de residuos. Especialmente, del agua utilizada en los tratamientos químicos.
En ese sentido, señaló que también se analizan alternativas como la biohidrometalurgia, que utiliza microorganismos para lograr procesos similares con menor impacto ambiental, aunque con tiempos más prolongados.
Fernández destacó que el desarrollo de estas soluciones es clave para reducir costos, minimizar el impacto ambiental y asegurar la sostenibilidad de la electromovilidad.
Subrayó que el reto no sólo es impulsar la movilidad eléctrica, sino construir todo un ecosistema alrededor de las baterías, que incluya su uso eficiente, reutilización y reciclaje.
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