Sitrak del Norte abrió una nueva sucursal en Allende, Nuevo León, con el objetivo de ampliar su presencia en una de las regiones con mayor tradición en el autotransporte del país.
Con esta apertura, la compañía busca acercar su oferta de vehículos comerciales a más transportistas e inversionistas. Así como posicionar a Sitrak como una alternativa premium con una inversión competitiva.
Andrea Ramírez, responsable del equipo de Marketing de Sitrak del Norte, destacó que llegar a esta plaza representa una oportunidad para dar a conocer la marca entre nuevos clientes.
“La estrategia consiste en demostrar que las unidades Sitrak pueden responder a las necesidades operativas del sector. Lo anterior, con una propuesta enfocada en la rentabilidad y el aprovechamiento de los recursos de las empresas transportistas”, explicó en entrevista con Alianza Flotillera.

La nueva sede contará con una oferta diversificada de vehículos, que incluye tractocamiones, unidades vocacionales como volteos y revolvedoras. Así como camiones de rango ligero y mediano.
Además de la comercialización, las instalaciones dispondrán de taller de servicio y venta de refacciones. Esto, con el propósito de brindar respaldo a los clientes durante la operación de sus unidades.
En materia de posventa, la compañía replicará el esquema de atención que opera en sus otras dos sucursales, ubicadas en Altamira, Tamaulipas, y San Nicolás de los Garza, Nuevo León.

Servicio enfocado en el cliente
De acuerdo con Ramírez, uno de los principales objetivos será reforzar el acompañamiento a los transportistas mediante seguimiento personalizado y capacitación sobre el manejo de los vehículos, su tecnología y el funcionamiento de sus motores. Estas acciones buscan ayudar a los clientes a aprovechar mejor sus unidades y mejorar su rentabilidad.
Ramírez señaló que la apertura en Allende forma parte de la estrategia de expansión de Sitrak del Norte en el mercado mexicano. La compañía busca consolidar su presencia mediante una combinación de vehículos, servicio y asesoría técnica.
Por ello, el reto será ganar la confianza de los empresarios y demostrar que su propuesta puede ofrecer una alternativa competitiva para las operaciones de carga.



