En 1967, un accidente de carretera cobró la vida de la actriz estadounidense Jayne Mansfield. El Buick en el que viajaba la estrella impactó contra un camión que había reducido su velocidad y terminó debajo de la caja.
Este lamentable suceso evidenció la necesidad de una protección en la parte trasera y lateral de los camiones. De esta manera nació la ‘Barra Mansfield’, nombrada así en honor a la actriz.
Hoy, estas estructuras forman parte de los sistemas de protección trasera y, en algunos casos, lateral de camiones y remolques. Su función es evitar o reducir el riesgo de que un vehículo ligero se introduzca debajo de la caja en un choque.
De acuerdo con información de la Dirección General de Tráfico de España, la barra puede deformarse durante el choque y ayudar a absorber parte de la energía, además de permitir que funcionen otros sistemas de seguridad del automóvil.
Especificaciones
En México, su fabricación e instalación también están relacionadas con requisitos técnicos establecidos por el marco regulatorio de la NOM-035-SCT-2-2022.
Esta norma dictamina especificaciones mínimas de seguridad y operación para remolques, semirremolques y convertidores con un peso bruto vehicular de diseño superior a 14 mil kilogramos.
Para unidades con un peso menor existen disposiciones específicas, como la NOM-014-SCT-2-2021, que establece características técnicas y métodos de prueba para defensas traseras.
Aunque el diseño de estas estructuras también puede variar según el fabricante y la aplicación. Un ejemplo es el sistema RIG30 de Great Dane, desarrollado para superar los estándares de seguridad contra impactos traseros de Estados Unidos y Canadá.
La empresa señala que su diseño considera la barra y sus puntos de fijación como un solo sistema, con un elemento horizontal reforzado, protecciones verticales y materiales rígidos.
Antes de definir el diseño, los ingenieros de la compañía desarrollaron y probaron más de 60 versiones. El RIG30 se incorporó como equipo estándar en los remolques secos, refrigerados y plataformas de Great Dane fabricados a partir de diciembre de 2018.
Por su parte, Sergio Hernández, Gerente de Ventas de Cajas y Remolques Muñoz, considera que el reto no consiste solamente en fabricar una estructura que luzca bien.
El reto más grande que tenemos nosotros es que no solamente se vea estético y bonito, sino que tenga funcionalidad, que realmente sirva para lo que se creó o para lo que nació”, explicó en entrevista para Alianza Flotillera.
Hernández detalló que en su empresa estas barras se fabrican principalmente con acero galvanizado, aunque también utilizan acero negro y acero inoxidable, dependiendo del tipo de remolque.
En cajas térmicas, por ejemplo, recurren al acero inoxidable; en cajas secas utilizan galvanizado, mientras que plataformas y jaulas pueden incorporar acero al carbón.
Hernández estima que la barra Mansfield puede reducir en alrededor de 90% la posibilidad de que un automóvil ingrese hasta la suspensión de la caja.
No es un adorno
Uno de los problemas que identifica el especialista es el desconocimiento sobre la función real de estas estructuras. Algunos transportistas las utilizan como escalón o las modifican para colocar luces, cintas reflectantes y otros elementos. Incluso reciben nombres como ‘barredora’.
Los transportistas en general ocupan este estribo como escalón. No lo usan como realmente debe. Desconocen la función real que tiene esta barra”, señaló.
Sergio Hernández también explicó que existen versiones reforzadas para aplicaciones específicas. En algunas jaulas que ingresan a volcadores se utilizan barras y marcos reforzados debido a las condiciones de operación.
En este sentido, el peso también representa un factor a considerar. Una barra puede agregar aproximadamente entre 50 y 100 kilogramos al remolque, dependiendo de su configuración y materiales. En cambio, las protecciones laterales o ‘bicicleteras’ utilizan aluminio extruido y tienen un peso menor.
Mantenimiento
Aunque la barra no requiere un mantenimiento preventivo constante, sí necesita revisiones cuando recibe golpes. Cajas y Remolques Muñoz señaló que los daños suelen presentarse durante las maniobras en andenes, banquetas o zonas de descarga. En estos casos, la revisión de la tornillería resulta fundamental e impostergable.
La ubicación de la barra también genera un compromiso entre protección y operación. Algunos transportistas buscan mayor altura libre para evitar golpes en rampas y patios, pero elevar demasiado la estructura puede afectar su posición respecto de otros vehículos.
Por ello, la barra Mansfield no debe verse como un simple accesorio colocado en la parte trasera de un remolque. Su diseño, materiales, dimensiones, fijación y mantenimiento forman parte de un sistema de seguridad cuyo objetivo es cuidar la vida de todos los que circulan alrededor de un vehículo pesado.
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