A sus 39 años, Augusto Ramos Melo, Presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), acumula dos décadas de experiencia en el sector. Su iniciativa, perseverancia y formación profesional, aunadas a su experiencia como integrante de una segunda generación dedicada al autotransporte en Grupo RAME, empresa originaria de Saltillo, Coahuila, le han permitido construir una visión cercana a las necesidades de la industria.
Su relación con el autotransporte comenzó desde la infancia. Recuerda a sus padres, quienes desde muy jóvenes estuvieron involucrados en el sector, pero particularmente tiene presente a su padre, que pasaba largas temporadas en carretera al volante de un tractocamión.
Así, el ejemplo de dos figuras trabajadoras, responsables y comprometidas fue fundamental en su formación y, al mismo tiempo, le permitió desarrollar una sensibilidad especial por la profesión y hacia quienes hacen posible que las mercancías recorran el país.
Cuando era muy pequeño también me cuestionaba por qué mi papá no iba a las piñatas o a los eventos de la escuela cuando los papás de todos mis compañeros sí estaban presentes”, rememora.
Pero su trayectoria no ha sido producto de la casualidad. El desarrollo profesional de Ramos Melo ha estado acompañado por el objetivo de aprender de cada experiencia y compartir ese conocimiento. Con esa convicción realizó sus estudios en Australia, Tailandia, China, además de cursar un MBA en el IPADE y diversos diplomados que le han permitido complementar su formación.
Hace casi una década recibió la invitación para integrarse al Comité Juvenil de CANACAR y años más tarde, asumió la Secretaría General de la Cámara. Motivo por el cual, dejó su posición como Director General de Grupo RAME a fin de dedicar su tiempo completo a la organización.
Esta primera etapa le permitió ampliar su perspectiva y conocer de cerca a transportistas, funcionarios públicos y distintos actores vinculados con la industria. Hoy, uno de sus objetivos es dignificar a los operadores y entender desde la realidad de las carreteras y el tractocamión cuáles son sus necesidades.
El termómetro de la economía del país
Por su importancia para la economía nacional, Augusto Ramos considera que el autotransporte es un verdadero termómetro de la actividad económica del país. Para él, la operación del sector implica desafíos considerables, dado que recorre carreteras federales, estatales, municipales, terrenos y rancherías, incluso rincones que a veces parecen imposibles de transitar.
Es por ello que para Ramos, asumir la presidencia representa, además de una oportunidad, una gran responsabilidad: “Me entusiasma saber que sí se pueden hacer cosas. En este sector hay mucho trabajo por hacer y ese es el gran compromiso”.
Aunque reconoce que las necesidades del autotransporte son mayúsculas y que muchas de ellas requieren años para convertirse en resultados, también considera que es primordial sentar las bases para avanzar en beneficio del autotransporte y del país mediante mesas de trabajo permanentes con todas las dependencias y generar acuerdos que permitan atender las problemáticas de fondo.
Necesitamos mayor enfoque en todos los temas, no sólo en seguridad. Tenemos retos grandes como el caso de las extorsiones, motivo por el cual estamos trabajando en un sistema de denuncias anónimas, donde los afectados pueden dar su testimonio y la Cámara es la que presenta estas denuncias”, destaca.
Inversión en herramientas tecnológicas
De acuerdo con el directivo, si bien hoy en día existen más herramientas tecnológicas al alcance de cualquier empresa, todavía falta avanzar en su adopción. El desafío, señala, no necesariamente está relacionado con el costo, sino con el ritmo y las exigencias de las operaciones.
Por ello, considera necesario que los transportistas hagan una pausa para identificar aquellas tecnologías que realmente pueden aportar valor a sus negocios, desde herramientas básicas hasta soluciones basadas en inteligencia artificial.
Augusto Ramos advierte que una empresa que no está evolucionando está destinada a morir, ya que el avance tecnológico obliga a todos los integrantes de la cadena a mantenerse en constante evolución.
Señaló que, en el caso de las aseguradoras, tienen muy presente que soluciones como la geolocalización y las cámaras pueden contribuir a reducir los riesgos relacionados con los accidentes viales. Motivo por el cual considera que estas herramientas deben dejar de verse como un gasto y comenzar a entenderse como una inversión.
Inseguridad y otros desafíos
Ramos Melo reconoce que la inseguridad es actualmente uno de los principales retos para el autotransporte, con transportistas que no circulan o dejaron de circular por los tramos más inseguros del país, lo que ha implicado un reto logístico.
Señala que el 50% de los robos suceden cuando un operador se detiene al baño, a comer o a dormir, de tal manera que es de vital importancia bajar dicho índice de delincuencia para garantizar condiciones más seguras entre quienes trabajan en carretera.
Agrega que el segundo reto es combatir la extorsión, mientras que el tercero es lograr una movilidad que permita hacer más competitivo al sector, agilizando su paso por puntos estratégicos de la cadena logística, como casetas y aduanas.
Otro desafío está en la profesionalización de los operadores, con programas que permitan revalorar la actividad y hacer frente al déficit de conductores que enfrenta la industria. En este aspecto, considera indispensable atraer nuevo talento, mejorar las condiciones de trabajo y destacar la importancia de incorporar a más mujeres al volante.
Finalmente, considera que el cambio debe acompañarse de condiciones que incentiven la formalidad. “Después de que termine mi administración, el objetivo es seguir sumando a todos los que queremos tener un mejor México”.
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