La eficiencia operativa no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de saber cómo utilizarlas para tomar decisiones oportunas, subrayó Jonathan Solís, Director de Nuevos Negocios para América Latina de Geotab, durante la conferencia “Cómo ser operativamente eficientes y generar buenas experiencias para el usuario en tiempos de incertidumbre”, celebrada en el marco del Foro AMAVE 2026.
En ese sentido, Solís llamó a las empresas a replantear la relación con sus aliados tecnológicos. Además de exigir soluciones que realmente simplifiquen sus operaciones y mejoren la experiencia de sus usuarios.
El especialista destacó que los usuarios deben contar con datos rápidos, confiables y transparentes para responder ante situaciones que requieren inmediatez. Lo anterior, desde la operación cotidiana hasta escenarios relacionados con la seguridad y el mantenimiento.
El directivo identificó tres objetivos sobre los que las empresas pueden trabajar mediante la tecnología: aumentar la productividad, reducir costos y mitigar riesgos. Sin embargo, advirtió que el valor no está únicamente en adquirir una herramienta, sino en su implementación.
Como ejemplo, explicó la evolución de la telemática hacia sistemas capaces de anticipar fallas mecánicas, detectar variaciones en componentes como las baterías y programar mantenimientos antes de que una unidad quede fuera de operación.
De esta manera, un problema que podría representar días de inmovilización puede resolverse en cuestión de horas”, destacó.

La tecnología como copiloto
Otro de los cambios relevantes, apuntó Solís, es la incorporación de la videotelemática, que permite pasar de saber qué ocurrió a entender por qué ocurrió.
Un frenado brusco, por ejemplo, puede responder a una situación imprevista en el camino o a un comportamiento que puede corregirse mediante capacitación.
Indicó que esta capacidad de contextualizar los eventos también abre posibilidades para reforzar la seguridad, detectar conductas de riesgo y activar protocolos de atención ante situaciones que puedan poner en peligro al operador.
En materia de inteligencia artificial, el representante de Geotab sostuvo que su mayor potencial estará en hacer más accesible la información y conectar los datos de distintas áreas de una empresa.
Así, una plataforma podría responder mediante lenguaje natural cuáles son los vehículos con mayor tiempo de inactividad, qué unidades presentan determinados comportamientos o qué conductores acumulan más incidencias.
La inteligencia artificial no es el piloto, es un copiloto, pero es nuestra responsabilidad saber cómo utilizarlo”, expresó.
A futuro, planteó que estos sistemas podrán comunicarse entre sí para identificar desviaciones. Así como activar protocolos de seguridad y apoyar la toma de decisiones en tiempo real.
Para Solís, el reto final no consiste en tener más tecnología, sino en lograr que ésta cumpla con los objetivos específicos de cada operación.
Por ello, recomendó a los usuarios definir con claridad el indicador que quieren mejorar, establecer expectativas concretas y exigir pruebas piloto antes de adoptar una solución.
Estrés laboral impacta en la seguridad vial en América Latina: Geotab


