ExxonMobil realizó la segunda parada de su gira “Fleet Boost 2026” en Puebla. El evento reunió a transportistas de la región y Lubcen, distribuidor autorizado de la marca.
El encuentro contó con la participación de Miguel Ogazón, director técnico de ingeniería de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT); Julio García, Delegado de Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo de México (CANAPAT) en Puebla; Salvador Cano, Director General de IMPOSA, y Sergio López, Gerente Comercial de Lubcen.
Los participantes analizaron los retos que enfrenta actualmente el sector y la importancia de contar con herramientas que permitan mantener las unidades en operación.
Uno de los planteamientos principales del encuentro fue que el lubricante debe dejar de analizarse únicamente como un insumo y debe visualizarse como parte de una estrategia más amplia de mantenimiento.
MLA
El gigante de energéticos destacó que su herramienta Mobil Lube Analysis (MLA) es un sistema dedicado al análisis de lubricante usado que permite dar seguimiento al estado de los componentes y detectar señales que anticipan problemas.
De acuerdo con López, el sistema no se limita a tomar una muestra y entregar un resultado. Sin embargo, los usuarios pueden consultar información sobre los muestreos y revisar tendencias, contaminantes, desgaste de metales y la condición de los aditivos del lubricante.
Este seguimiento puede complementarse con el trabajo del equipo de ingeniería en campo, que interpreta los resultados y, cuando es necesario, recurre a otros métodos de diagnóstico, como termografías. Además, se pueden hacer revisiones relacionadas con el sistema de refrigeración.
La finalidad, aseguró, es contar con más elementos antes de tomar decisiones sobre el mantenimiento. En lugar de establecer los cambios de lubricante únicamente por kilometraje o tiempo, las flotas pueden revisar las condiciones reales de operación y el comportamiento de los componentes.

La importancia de cuidar
La evolución hacia modelos preventivos y predictivos abre la puerta a revisar los intervalos de servicio. ExxonMobil indicó que el objetivo no es extenderlos de manera general, sino hacerlo cuando las condiciones técnicas y la información disponible permitan respaldar esa decisión.
En el caso de IMPOSA, los mantenimientos predictivos se volvieron parte fundamental de su operación.
Todo tiene que ver con tener una buena planeación. Una estrategia bien definida permite garantizar una operación continua a nuestros clientes”, aseguró Salvador.
Otro de los ejemplos presentados en FleetBoost 2026 fue el de una operación en la que el intervalo de cambio de lubricante pasó de 40 mil a 60 mil kilómetros. Esto ocurrió después de realizar análisis y seguimiento técnico.
Además de reducir el consumo de producto, la estrategia puede disminuir la generación de residuos. Esto es posible siempre que los intervalos se mantengan dentro de las condiciones recomendadas para cada aplicación.
La discusión también incluyó la evolución de los motores y las exigencias asociadas con tecnologías como Euro 6 y EPA 10. Estas tecnologías requieren combustibles, urea y lubricantes compatibles. Además, exigen procedimientos de mantenimiento adecuados.
En este escenario, el análisis del lubricante se convierte en una herramienta para conocer el estado de la unidad y decidir cuándo intervenir, en lugar de depender únicamente de una programación fija.
En entrevista con Alianza Flotillera, Reynaldo Méndez, Fleet Program Manager de Lubricantes en ExxonMobil, reconoció que cambiar esa cultura puede ser complicado, especialmente en empresas acostumbradas a realizar los servicios con base en un kilometraje determinado.
Por ello, explicó que la estrategia consiste en demostrar el valor del acompañamiento técnico y no limitar la relación a la venta de un producto.
No estamos interesados sólo en vender lubricante, sino en ser una solución que ayude a potenciar el negocio de los clientes”, señaló.
Urgencia por renovar y capacitar
Otro de los factores que están transformando al autotransporte es la evolución tecnológica. Durante su participación, Miguel Ogazón dijo que la edad promedio del parque vehicular en el país ronda los 20 años. Esto, comentó, contrasta con las características de los nuevos vehículos que incorporan sistemas electrónicos, herramientas de diagnóstico y una mayor cantidad de información.
En este sentido, la renovación vehicular debe acompañarse de capacitación. Los operadores y técnicos necesitan comprender el funcionamiento de las nuevas tecnologías y aprovechar los datos que generan los vehículos.
El reto es tener gente capacitada que pueda mantener el buen funcionamiento de las unidades”, puntualizó la ANPACT.

El área de pasaje señaló que mantienen un compromiso constante de llevar a las personas a su destino dentro de los tiempos indicados. Por ello, requieren de capacitación para sus operadores y un servicio de postventa idóneo por parte de los fabricantes de autobuses.
Todo esto requiere un feedback importante con el productor para poder ir resolviendo retos mecánicos en el camino. Nuestra gente en general, los talleres, está certificada, pero aun así requiere mucho acompañamiento para capacitarlos constantemente”, reflexionó.
Sin embargo, los especialistas coincidieron en que la tecnología por sí sola no resuelve los problemas de una flota. Su utilidad depende de que existan personas capaces de interpretar la información y convertirla en acciones de mantenimiento.
La siguiente parada de “Fleet Boost 2026” será en Sonora y congregará a transportistas de la región para abordar los retos actuales de la operación en las flotas mexicanas.

LEE TAMBIÉN:
ExxonMobil impulsa la productividad de las flotillas con Fleet Boost 2026


