Claves para la descarbonización de la última milla en el transporte refrigerado

Las estrategias de reducción de emisiones deben considerar al vehículo y al equipo de refrigeración como un solo sistema

Transporte refrigerado

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La reducción de la huella de carbono en las operaciones de última milla representa uno de los principales retos para las empresas de transporte y distribución. Sin embargo, avanzar hacia modelos de bajas emisiones implica mucho más que renovar las unidades por vehículos eléctricos, pues también requiere optimizar recorridos, disminuir tiempos improductivos y mejorar la eficiencia energética de los equipos. Así lo señaló José Carlos Gómez, Director de Ventas Lar Norte de Thermo King, quien destacó la importancia de combinar innovación tecnológica, digitalización y rentabilidad.

En entrevista con Alianza Flotillera, el directivo consideró que México todavía se encuentra en una etapa inicial de electrificación del autotransporte. De acuerdo con cifras de World Resources Institute (WRI) citadas por Gómez, durante 2025 se comercializaron 54 camiones eléctricos pesados frente a más de 33 mil unidades en total, lo que representó apenas 0.16% del mercado. Ante este panorama, señaló que la descarbonización debe entenderse como un proceso progresivo.

La descarbonización no debe entenderse como un cambio inmediato de toda la flota, sino como un proceso progresivo de eficiencia y transición tecnológica”, subrayó.

Gómez explicó que en este escenario, la última milla refrigerada adquiere especial relevancia. Lo anterior, debido a que el consumo energético de una unidad no depende exclusivamente de su motor, sino también del sistema encargado de mantener la temperatura de la mercancía.

Por ello, indicó que las estrategias de reducción de emisiones deben considerar al vehículo y al equipo de refrigeración como un solo sistema. La telemática y el monitoreo remoto permiten conocer el comportamiento de ambos componentes, identificar oportunidades de ahorro energético y detectar posibles ineficiencias durante los recorridos.

José Carlos Gómez, Director de Ventas Lar Norte de Thermo King
José Carlos Gómez, Director de Ventas Lar Norte de Thermo King.

Tecnología como aliada

Entre las principales tendencias tecnológicas se encuentra el desarrollo de equipos de refrigeración más eficientes. Esto permite tener mayores capacidades de control y soluciones que optimizan el consumo de energía de acuerdo con las necesidades de cada operación.

Asimismo, la incorporación de sistemas de refrigeración eléctricos permite avanzar en la descarbonización sin necesidad de sustituir inmediatamente los vehículos de reparto. Esta alternativa representa una oportunidad para las empresas que todavía utilizan unidades de combustión, pero buscan disminuir su dependencia del combustible.

La reducción de emisiones tiene que ir de la mano de la rentabilidad. Para que una tecnología sea realmente sostenible en el largo plazo, también debe hacer sentido desde el punto de vista operativo y financiero”, apuntó.

La relevancia de estas tecnologías también está relacionada con el crecimiento del mercado de transporte a temperatura controlada. Según datos de IMARC retomados por el directivo, este segmento alcanzó un valor de 307.5 millones de dólares en México durante 2025 y se proyecta que llegue a 451.5 millones de dólares para 2034.

Este crecimiento, señaló, incrementará la necesidad de desarrollar operaciones energéticamente más eficientes, capaces de mantener la calidad de los productos y garantizar la continuidad de la cadena de frío.

Para evaluar los avances en materia ambiental, Gómez subrayó que las empresas deben establecer una línea base y monitorear indicadores como el consumo de combustible por kilómetro y por ruta. Además de las horas de funcionamiento del equipo de refrigeración, el tiempo en ralentí, los kilómetros recorridos por entrega y las emisiones de CO₂.

En las flotas refrigeradas de última milla también es necesario supervisar el cumplimiento de los rangos de temperatura, las desviaciones y las incidencias.

En ese sentido, la telemática permite integrar estos datos y convertirlos en información útil para tomar decisiones sobre mantenimiento, planeación de rutas y utilización de activos.

Última milla

Persisten retos

José Carlos Gómez señaló que la inversión inicial, la infraestructura, la autonomía, la capacitación y el retorno de inversión continúan entre las principales barreras para incorporar tecnologías de bajas emisiones.

Por ello, consideró que no existe una solución única para todas las flotas de última milla. Además de que cada empresa debe evaluar las características de sus recorridos y necesidades operativas.

La transición, concluyó, deberá apoyarse en la eficiencia energética, la electrificación y la conectividad. Esto, bajo una premisa fundamental: reducir las emisiones sin comprometer la rentabilidad ni la continuidad de la cadena de frío.

 

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